Qué tanto usas el piloto automático

¿Crees que cada cosa que haces en tu día lo haces conscientemente? Siempre pensamos tener el control y que realizamos cada acción como decisión consciente, pero es aquí cuando te voy a hacer una pregunta: ¿recuerdas cuántas veces has bostezado o te has rascado en el día, o qué tan seguido te preguntas dónde has dejado algo u olvidas qué ibas a hacer?

AGRADÉCELE A TU SUBCONSCIENTE

Eso de que usamos solo un 10% del cerebro está malentendido, lo que pasa es que un 10% de sus actividades son conscientes, mientras que el 90% son inconscientes. Para que tengas una mejor idea, si todo lo hiciéramos conscientemente no podríamos ni mantenernos vivos, porque mientras recordamos respirar olvidaríamos mantener al corazón latiendo o simplemente, si de algún modo pudiéramos mantener todas las funciones conscientemente, nuestro cerebro se sobrecargaría y tendríamos un ataque epiléptico y un derrame cerebral.
O sea, todos, sin excepción, somos seres más automáticos que conscientes.

“DIME LO QUE QUIERAS,
PERO YO SÍ CONDUZCO CONSCIENTEMENTE”

No te sientas acusado si te decimos que manejas tu vehículo de forma subconsciente. No es malo realmente y a todos quienes conducimos a menudo nos pasa, es tu cerebro convirtiéndote en un conductor eficiente, al hacer que manejes con la menor cantidad de procesos cognitivos posibles. Esto pasa cuando ya llevas buen tiempo manejando y se vuelve más una costumbre que una revisión consciente y estricta de pasos a recordar, como cuando estás aprendiendo a conducir y estás nervioso diciéndote a ti mismo que no debes olvidar ni uno solo.

PERO ENTONCES ¡QUÉ LÍO HAY!

El problema aparece cuando mientras conduces subconscientemente tu cerebro está ocupándose conscientemente de alguna otra actividad y es más peligroso cuando lo que estás haciendo te ocupa también físicamente, porque no disminuye solo la capacidad de reacción mental sino también hace más torpe a la reacción física, por ejemplo:

Te distraes mentalmente cuando:

  • Conversas con tu copiloto.
  • Das vueltas a tus preocupaciones y te enfrascas en ellas.
  • Hablas por celular (suponiendo que lo haces con manos libres).

Te distraes mental y físicamente cuando:

  • Chateas en tu teléfono.
  • Te maquillas.
  • Vas comiendo en el auto.

Y entonces, si no podemos evitar la conducción subconsciente
¿qué hacemos para disminuir sus posibles riesgos?

  • Cada vez que salgas en tu auto fíjate en un nuevo punto del entorno en el que no te hayas fijado antes, así tu cerebro también se acostumbrará a este tipo de atención.
  • Busca nuevas rutas y altérnalas, salir de la rutina siempre ayuda.
  • Cumple las normas básicas como no apegarte demasiado al carro de adelante, usar las direccionales o no tomarte como reto personal un semáforo en amarillo y acelerar todo lo que puedes, a la larga y por costumbre, estas acciones también formarán parte de tu conducción subconsciente.
  • Si tienes problemas déjalos de lado por un momento, si más estresado estás menos reaccionarás cuando lo necesites.
  • En la tecnología siempre puedes encontrar una mano, que te avise cuando estés quedándote dormido o si estás muy cerca a otro carro.
  • Sabemos que no sales a la calle con la intención de causar un accidente y por eso tomas las medidas necesarias, pero nunca puedes estar seguro de que algo imprevisto no pase, por lo que estarás más tranquilo si cuentas con un seguro para tu auto, que te auxilie y acompañe en todo momento.



    Minimiza el riesgo para tu familia, tu hogar y tus bienes aplicando estos consejos. Recuerda que en Seguros Equinoccial contamos con un seguro perfecto para proteger lo que tanto esfuerzo te ha costado conseguir.